ESCRITOSOFIA investiga viajando por varios países, recorriendo lugares arqueológicos, sagrados, enigmáticos y descubriendo informaciones sorprendentes. La libertad de pensamiento es el mejor medio para que cada uno encuentre su propia verdad, y quizás su propia identidad. Buscar en las huellas del pasado no es una pérdida de tiempo como creen algunos, sino todo lo contrario ya que es buscar las pistas de dónde el ser humano perdió su camino y su verdadera razón de ser. Desde hace siglos que viajamos sin rumbo fijo, cambiando como las veletas según viene el viento. Filosofías, intereses, amenazas, guerras, imposiciones, ambiciones, religiones y un largo etc. de motivaciones han hecho que la humanidad no pueda recuperar su verdadera identidad. No tenemos identidad propia salvo la que nos han impuesto quienes nos dominan, que normalmente están tan perdidos como nosotros. No debemos decaer, siempre hay que buscar aunque sea por caminos diferentes a los establecidos y sobre todo aprender a romper esquemas y a tener una mente abierta a toda clase de posibilidades. El pasado no puede seguir las mismas reglas que las actuales, sus gentes pensaban y actuaban de forma diferente. Sus estéticas, sus necesidades, las energías de la época, etc., eran diferentes a las actuales, por lo que al observar restos arqueológicos de aquellas épocas hay que tener la mente abierta a nuevas hipótesis. Hay que hacer un poco de caso a nuestros verdaderos instintos e intuiciones; probablemente nos aclaren mucho más que seguir otra clase de procedimientos. A continuación van a leer un informe acerca de una experiencia de un grupo de personas en la isla dominicana, región de Constanza.

SALIDA A LA NEVERA
República Dominicana
9, 10 y 11 de Octubre, 2004


La Nevera a 2.300 m.s.n.m. en la localidad de Constanza, República Dominicana

Mirjam Martín (Dominicana)
Graciela Flain (Uruguaya-Australiana)
Rubén Aceda (Dominicano)
Jose Osoria (Dominicano)
Francia Sánchez (Dominicana)
Teófilo Zaiter (Dominicano)
Diana Martínez (Dominicana)

El día 09 de Octubre del 2004 en horas de la tarde, partimos siete personas desde la ciudad de Santo Domingo rumbo a la región montañosa de Constanza, llamada por los hermanos dominicanos como La Nevera. Al amanecer del día siguiente, 10 de Octubre, a un año de realizado el Encuentro Mundial organizado en República Dominicana, en el sitio La Nevera, nos dispusimos a comenzar un trabajo de meditación xolar junto y de frente a una pequeña laguna que está ubicada a pocos metros del espacio ocupado por el campamento que formamos la noche anterior. Al despuntar de los primeros rayos solares nos ubicamos las siete personas presentes en el lugar de la siguente manera:
Dejando un espacio entre dos grupos de 3 y de 4 personas cada uno, al medio, como si hubiera sido premeditado, a la izquierda se encontraba una mujer (Francia) y detrás de ella dos varones (Rubén y Teófilo) y a la derecha tres mujeres (Graciela, Mirjam y Mary) y un varón (José Osoria). A continuación voy a relatar mi experiencia personal para que si así lo creen necesario, sea complementada con los demás informes de esta labor de activación de cristales.
Con los ojos cerrados sentada frente a la lagunita, visualicé sostenido en el aire un disco dorado con los bordes en forma de engranaje Cuando realizamos la mantralización de la sílaba OM, nos acompañó la melodía del canto de un ave que no pude indentificar. (¿Colibrí?, ¿Eliezer?) Y al mantralizar mi nombre cósmico (Anohac) se acercó tanto su canto, hasta introducirse en mi interior, irradiando con su vibración, todo mi físico. Estábamos allí como iniciados quienes en otrora ya habíamos trabajado de la misma manera.
El disco en la laguna era como un generador de energía ubicado en el terreno. Sentía que este centro está conectado con otro en Australia cuya área se llama Base Basin y la conexión con cristales.

  1. ¿Cuál es mi trabajo en este sitio? – fue mi pregunta interior
  2. Existe una fuerte energía vibracional de conexión con Australia, toma esa energía y únela con la Lemuria. El apoyo de los hermanos de Santo Domingo y Santiago ya se ha manifestado.
Deben entrar a la laguna y conectarse con la energía xolar y el cristal que se encuentra ubicado debajo de ella. La guardiana del lugar, Lahiam, se presentó delante de Rubén. Cada uno de los presentes vivirá su experiencia. Sigan adelante. Antes de comenzar este trabajo, mi espíritu se dirigió hacia un espacio ubicado en una parte alta a espaldas del área del campamento. Lo comenté con el grupo dejando pendiente la oportunidad de caminar hacia esa zona antes de regresar hacia la capital. Y así lo llevamos a cabo junto a Fausto, un hermano que nos visitó en la segunda jornada de la salida a la montaña, y Mirjam.

VISITA AL MIRADOR

Mirador

Finalizada la meditación xolar, partimos hacia el área de El Mirador a escasos kilómetros de La Nevera.
Mirjam, Graciela, Rubén, Francia y Mary partimos en el vehículo de Rubén.
Al encontrarnos con el impresionante paisaje natural que cumple la función de un mirador, nos detuvimos a realizar ayuno silente. Aprovechando de la posesión de los binoculares que llevaba, pasé a observar con ellos todo el panorama, deteniéndome al visualizar dos montañas que con sus formas dibujaban las figuras de dos seres gigantes acostados boca arriba formando el cerro.
El gigante, el atlante, el guardián formado en la montaña y el cerro detrás. La energía femenina y la masculina unidos por un mismo cuerpo. Curiosamente esas energías parecían moverse, desapareciendo y reapareciendo las formas en el cerro. ¿Quizás viajen… dónde?
En otro cerro ubicado a la derecha de éstos sentí intuitivamente una entrada a una red intraterrena. Una voz interior que se manifestó dijo que aún no es el tiempo para que la raza humana tenga acceso físico a esa entrada. Sino que cuando la espiritualidad se manifieste en la isla y en esa región, se abrirá.

A continuación Mirjam propuso de llevar a cabo una meditación y en ella me mostraron una paloma blanca en la montaña que me enseñaba unas tablas. Eran las tablas Esmeralda de Thoth el Atlante. Esta información es la que se halla en el cerro Baúl, cerca de la ciudad de Moquegua, al sur de Perú. En ambos sitios existe una ciudad intraterrena donde hay cámaras y maquinaria y en la cual se encuentra la tecnología que será utilizada por la humanidad cuando ésta haya alcanzado el equilibrio. Allí se halla la energía xolar que es la que mantiene con vida al planeta. Por lo cual debemos activar los diferentes centros de energía y de luz sagrada que se encuentran en la Tierra. Esa montaña no es un templo sino un reactivador energético suministrador e interconectado con todos los demás del planeta.
Los viajes grupales e individuales deben continuar realizándose a los diferentes Centros de Luz para sintonizarse con ellos y luego compartir con los demás esa energía, el poder, la luz, el conocimiento interno que aflora y el AMOR incondicional conjugado en todo y con todos.
Hasta que la humanidad no haya despertado, los trabajos de recepción e irradiación energética deben continuar. Aún hay mucho por trabajar individual y grupalmente.
La disciplina, el amor y la unión en los grupos de trabajo de contacto es la principal herramienta para el éxito en esta Misión de Amor y de Luz. Continúen trabajando y apoyándose con respeto, amor y compasión.

Perseveren en la tarea de cada uno.
SIEMPRE estamos apoyándolos.
Un abrazo de luz

Oxalc

¡SEAN SOLES!

En horas de la tarde, nos dispusimos a visitar un área que había sido reconocida como lugar especial por Mirjam, José y Teófilo quienes la habían visitado en horas de la mañana mientras el resto del grupo aún descansába. Luego de ubicarnos sentados entre las pajas surgió frente a mi cuerpo un enorme sol sostenido en el aire, observando su tamaño y su brillo hasta que vino a mi mente la pregunta de qué tenemos que hacer con este sol que se ubicó frente al grupo meditando. Telepáticamente recibí en mi mente una firme sugerencia del interior de la roca:

  • ¡Brillen! – se manifestó
  • ¿Eres un Maestro ahí sentado dentro de la roca? – le pregunté mentalmente
  • Con el devenir del tiempo las rocas observamos y mantenemos la energía del sol. Nos volvemos conocedores de la naturaleza misma para entregarnos a aquellas personas que tienen ojos para ver e intuición para conectarse con nosotros – aseguró el elemento.
  • ¿Qué mensaje tienen para darnos? – le pregunté
  • Ya lo he dicho…(transmitió con amor)… ¡BRILLEN!

Y mi mente quiso jugar con el elemento maestro de la roca haciéndole una pregunta incoherente, más bien como jugando, rodeada de una energía plena de amor y goce por la misma conexión con él, en el grupo y en el sitio dónde nos encontrábamos ubicados, sentadas las seis personas entre los pajonales altos de la montaña. Y le pregunté:

  • ¿Y cómo se consigue el brillo?
  • Ya lo saben, resta que lo recuerden, por eso están aquí ahora.

DERMOPTICA EN LA ROCA

El grupo sintió la necesidad de realizar una práctica de dermóptica en la piedra
donde se estaba manifestando el Maestro elemental de la roca.
Cada uno tuvo su propia experiencia y la siguiente es la mia propia.
Visualicé un rostro con un solo ojo, me decía que había aprendido la lección, por eso y por su experiencia, estaba enseñándonos a que viéramos con los ojos del corazón para que brillemos. El ojo que ví era de una persona del sexo masculino de piel morena. La mirada del ojo era de tristeza. El párpado, las pestañas y el bulbo eran de piedra. Lo único que tenía vida era el ojo.

MOMENTO DEL REGRESO

No podía partir sin antes acercarme a la parte alta del área del campamento que había quedado pendiente. Fausto, Mirjam y quien escribe (Graciela), tomamos el camino hacia el sitio, colina arriba. Luego de cruzar el abundante pajal, llegamos a la cima de la colina colmada de altos pinos. Una vez encontrado el terreno plano vimos unas huellas de un camino. Me asombró habernos encontrado con esa señalización, sentí como una confirmación al sentimiento originado el día anterior.
En fila india seguimos el camino quedando nuestro campamento al lado derecho abajo en la distancia y a la izquierda de las huellas, continuaba la otra terraza de la colina. Mirando siempre hacia esa ubicación y caminando a la vez, pude ver físicamente en la cima del terreno, una construcción de cristal blanco. Sin hacer comentario, continué caminando y mirando hacia mi izquierda, hacia la cima del cerro. Mirjam y Fausto me seguían el paso rápido que llevaba pues parecía como si alguien me estuviera empujando de mi espalda. Sentía ese empuje suave y cómodo hasta que se detuvo en un sector en el que pregunté a mis dos compañeros si ellos habían visto lo que yo, a lo cual afirmaron negativamente.
Ante mis ojos la misma construcción se había manifestado en dos oportunidades y era la única persona de las tres que la veía. De manera que bruscamente nos detuvimos allí, nos ubicamos unos pocos pasos más adelante hasta notar que el camino había llegado a su fin.
Observando todos hacia la cima del cerro, comenzamos a sentir varias manifestaciones de percepción con el lugar.
Mientras continuamos parados allí en silencio, sentimos el aletear de una ave. Mirjam lo notó y nos señaló su ubicación. Al verlo vimos al colibrí aleteando flotando en el aire encima de una rama del árbol que estaba justo encima nuestro. Se mantuvo en esa posición por unos segundos, retomando su vuelo de espaldas hacia atrás alejándose inmediatamente.
Cuando de las experiencias en La Nevera se habla de un colibrí, se lo ha relacionado con el guardián de la zona que se llama Eliezer. Pudo haber sido él que nos vino a confirmar que estábamos en lo cierto con respecto a visitar ese punto inexplorado por los grupos de contacto de la isla.

Tomamos varias fotos con las cámaras de Mirjam y la mía propia. Y aquí les comparto dos de ellas donde se manifiestan entidades que residen allí. Una vez concluida la exploración del sitio, regresamos al campamento quedando pendiente una exploración más participativa de la zona a llevarse a cabo luego de finalizada la activación de cristales en La Nevera.

1) Si amplían la toma en la parte inferior derecha, notarán las manifestaciones


1) Vista del bosque donde se percibió el templo de cristal

2) Justo detrás de la cabeza de Mirjam se ubica el tronco del árbol y a su derecha al fondo se nota la cabeza y el rostro de una entidad.


2) Mirjam Martín (derecha) y Graciela Flain (izquierda)

Antes del mediodía regresamos hacia Santo Domingo seis personas en dos vehículos, cargados todos de energía cósmica, regocijados de la experiencia de tres días de campamento.

Graciela Flain
Anohac
Sydney, Australia

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